Contar esta historia, no solo representa una de las miles que ya estamos viviendo, no tienen que ver sólo con 7 días de vacaciones recorriendo parte de esta apasionada tierra sino con la necesidad de los que vinieron a solidarizar, de conocer más allá de los que sus ojos visualizan día tras días, dejar por sólo un momento la ruta o el polvo de nuestro recorrido diario para volvernos a sorprender con un nuevo plato de comida en la mesa o disfrutar de un chorro de agua abundante que permita bañarse una y otra vez, sin tener que flexionar el brazo para llenar y llenar el jarro que todos los días nos limpia, romper con la rutina diaria y un silencio que a veces perturba... y por ultimo, compartir no solo nuestro trabajo y experiencias diarias, sino conocernos en otros parajes y circunstancias que sin duda unieron más aun a este grupo de intrépidos Quijotes que trabajan muchas veces a pulso por una América Latina más libre y sin pobreza.
Una cansadora salida....
Sábado por la mañana. Nuestros cuerpos adoloridos, sedientos y con algún dolor de cabeza producido por un extraño brebaje llamado RON. La noche anterior fue ardua, cenamos con el capellán del Hogar de Cristo, luego bebimos ron y discutimos sobre la forma de ver la pobreza en Chile. Ratos de silencio, gritos, discusiones apasionadas, risas y mucho cariño fue lo que rodeo la antesala de nuestro viaje. Conclusiones: nos falta visión crítica sobre los acontecimientos de nuestro país, no nos gusta la visión aristocrática y poco comprometida políticamente de algunas instituciones que trabajan con pobreza en Chile (esta claro de quien conversamos esa noche), que a todos nos gusta el RON y un voluntario durmiendo en un colchón en el suelo.
Volvemos al sábado... una fila gigantesca en el banco para obtener córdobas que nos permita financiar esta nueva aventura, sed, cansancio de piernas y falta de aire era las sensaciones que nos envolvían hasta que nuevamente la alegría renueva los ánimos. Ellas deciden rememorar una bonita y ya ancestral costumbre chilena en suelos managüenses... VAMOS DE COMPRAS!!!!!!
Dos mil poleras, mil pantalones probados, cien vendedores requeridos, cincuenta espejos usados, todo un mall vitriniado y un solo hombre acompañando tan agobiante costumbre femenina, pero que más da, la cara de alegría y las risas de las voluntarias que día día trabajan con la pobreza y la rutina tiene su recompensa.
Para la tarde, y después uno y otro expreso que se llenaba frente a la U.C.A, al fin tomamos rumbo hacia nuestro viaje. Primer destino: LEÓN.
Pólvora e Iglesias
Ya es de noche, y no es mucho lo que se puede observar desde donde nos dejo el expreso. Para variar una cocinería asando pollo, un poco de basura y taxis ofreciéndose para llevar a los nuevos “gringos” que arribaron a la ciudad. Nuestra primera impresión no fue de lo más alentadora, la basura y la poca luz nos hacen dudar de la elección. Casi con un poco de temor pedimos al taxista que nos lleve a un lugar donde poder alojar esa noche, así nos lleva al VÍA – VÍA. Piezas compartidas, mucho gringo maloliente, una que otra guachita y un suizo de casi 2 metros (con pinta de Largo de los Locos Adams) nos dan la bienvenida. Casi como la campana que nos salvo de una tarea o prueba del colegio, sonó el aviso del nuevo amigo “Largo”: No quedan piezas disponibles. Agarramos nuestras mochilas y caminamos. Así empezamos a descubrir la ciudad más linda de Nicaragua y seguramente una de las más sorprendente de América. 27 Iglesias repartida por la ciudad, murales conmemorando a mártires de la revolución… y nosotros ahí casi por obra del azar, buscando piezas y empezando a ser espectadores de la historia más intima del pueblo Nicaragüense.
Un pequeño hotel fue el escogido, a dos cuadras de la plaza. ¿Vamos a comer? Buscando el preciado alimento nos encontramos con la imponente catedral de 17?? (la verdad es que no me acuerdo) y una plaza que si olía a historia. Una esquina con una especie de edificio antiguo y varios hombres sentados en ella. Jesús, como es de costumbre, conversa con alguno de ellos y nos dice: Entremos aquí!!!
La revolución Sandinista se hacia presente en nuestro viaje, un viejo empieza a contar tímidamente la historia de su país y como el vivió aquellos acontecimientos. Sin que nosotros hiciéramos algún comentario, Ariel, seguía su relato cada vez más apasionado y con un sin fin de fotografías y recortes de diarios que no tienen nada que ver con un museo europeo o incluso Santiaguino. Ariel, viejo combatiente de la revolución Nicaragüense, parte de la historia y del dolor de un pueblo nos muestra la historia contada en primera persona, la historia de Nicaragua y de este verdadero LEÓN. Como un gran hombre y valiente revolucionario, solo nos quedan palabras de agradecimiento y respeto hacia tan notable personaje, y el en un gesto de suma humildad nos da las gracias por ser voluntario en la patria donde mas de algún voluntario extranjero, o internacionalista como le decía él, murió asesinado por balas imperialistas.
Luego la noche, ron, comida y baile…..
Al otro día, se sale a recorrer esta hermosa ciudad. La pólvora que quedo entre las pequeñas y angostas calles todavía se puede sentir, la bala que mato a Somoza se escucha y los colores que recrean la revolución se trasforman en flores que adornan un hermoso jardín. Ya nos sentimos casi como algún sandinista universitario en los 70 promulgando en la calles la revolución, hasta que una canción nos recuerda que somos chilenos. “Estrechez de Corazón” nos invita, casi hipnotizadamente, a escapar del sol brillante y tomarnos un rico jugo de fruta. En mitad de un apasionado juego de taca-taca (donde a un voluntario casi con una lágrima en el ojo recordó sus queridos colores aurinegro) vuelve el enigmático “Largo” (ya no se acuerdan… el tipo del VÍA VIA que nos recibió al comienzo). Con un acento medio gringo y francés, se presenta como Bart y nos pregunta si vamos a las peleas de gallo, nuestra repuesta fue que si y solo en 10 minutos estábamos en un estadio donde dos gladiadores plumíferos pelean hasta que uno decide ser cazuela. Al comienzo todo fue un poco extraño, no es muy atractivo ver a dos animales matándose entre sí, mientras sus dueños casi en una forma vampiresca chupan su sangre para que puedan seguir compitiendo. Pasa 1 hora y los noveles viajeros están gritando desde una pequeña tribuna casi como si estuviesen apostando. El folclore del pueblo de León, el calor, polvo y sumado a una que otra cerveza nos hizo vibrar con el espectáculo deportivo, todo esto gracias a Bart que siempre se esmero contarnos cada detalle de este controversial deporte.
Ya el cansancio empieza a sernos presa y nos vamos a los sobres, hasta que se siente un fantasma rondando por los pasillos del hotel… nada, sigamos duermiento, es Jesús más pálido que nunca que tiene que volver de madrugada a trabajara a Managua. SUERTE COMPAÑERO!!!! (solo se pensó, porque nadie hablo)
Ya sin un Quijote de los que iniciaron este viaje, y cansados de tanto ROCK, nos vamos a la playa. Volvemos donde Bart y casi ya como nuestro guía turístico le preguntamos donde nos vamos. Nos recomienda las Peñitas…
El paraíso hecho playa
Nos bajamos de la ruta que nos trajo desde León… nuevamente decepción. Un chancho caminando en una calle de playa un poco sucia y un mar con tantas olas que hasta al mismo Tiburón Contreras le daría miedo entrar. Empezamos a recorrer los lugares donde poder hospedarnos y empiezan a verse malas caras. Habíamos olvidado por completo el consejo de Bart, hasta que ya casi con resignación entramos a la Barca de Oro. Casi como por arte de magia cambia todo. El lugar se hizo maravillosamente hermoso, palmeras y una torre desde donde se podía ver el mar lo trasformo en un lugar paradisiaco. Un brisa de aire medio frío que nos hacia recordar a Chile y una simpática francesa nos invita a quedarnos por un par de días. Lo que ocurrió después, si bien es monótono, fue sin duda uno de los momentos más felices que vivimos. Pescado, papas fritas, ensaladas, panes, bebidas, delicatesen más delicatesen para nuestros paladares, e incluso una botella de vino chileno acompañaron la mesa en este destino. Playa, dormir en la arena, tomar una chelita viendo el mar, reírse y querernos… solo fue alegría .. mucha alegría … se converso de todo, las historias personales se recreaban bajo las palmeras y un tibio aire caribeño que secaba nuestros trajes de baños para volver a entrar el mar.
De repente una extraña llamada, la cara de Mari Paz cambia, Dani mira con extrañeza a Julián y toda la armonía del viaje se rompe. ¿Nos volvemos a Managua?. Ya el plato de comida no se saboreo tan rico y solo había un tema sobre la mesa.
Nuevamente a León y llegamos a Managua…
Surfistas, un saco sucio, reggae con sabor a coco y mucho mucho nica…
Las llamadas siguen y los dimes y diretes también. Peligra el viaje una y otra vez, nos juntamos y nos enojamos… miradas de escepticismo empiezan a aflorar, voces disidentes se hacen más fuertes y por primera vez se percibe un quiebre en nuestra comunidad. A pesar de todos los rayos caídos y el aguacero inundante, logramos ver el horizonte y nos embarcamos hacia San Juan del Sur. En el terminal nuestro amigo Jairo, extraordinaria persona, con un temple envidiable y de una tranquilidad digna de un cóndor en plena cordillera, nos espera. Parado como si nada hubiese pasado, nos da la tranquilidad para subir. Nuevamente somos cuatro, vuelve Jesús y vuelve la tranquilidad y fraternalismo que por alguna fracción de segundo se perdió.
La ruta nos deja muy lejos de pueblo, hay que caminar para llegar. 5 días de viaje ya se notan y nuestras espaldas sudadas empiezan a pedir un descanso obligado. La casa que llegamos es extraña, se nota a leguas que no es un hotel ni residencial, muchos extranjeros la llenan, se habla poco español y por primera vez desde que llegamos a este país nosotros somos los oriundos de este continente. Es una comunidad de Surfistas, dice Jairo, ahí todo se aclara y nos empezamos a desempacar. Para lastima de los caballeros presentes, a las señoritas le entregan una pieza contigua a la de los caballeros, ellas muy felices la toman y se ríen de tan nobles veraneantes (no sabían la broma que les iba a jugar el destino). Cierto aire de tranquilidad envolvió esa noche, comimos y luego nos fuimos a recorrer el pueblo. Solo una calle, llena de comercio y 3 discotec eran la fiesta. Nuevamente una botella de RON y nos vamos a la playa a disfrutarla (es casi una obviedad decir que la playa donde estábamos era cálida y da gusto tomarse un copete sin que los pacos te sigan, ¿o no?). Volvemos a nuestra habitación y Mari Paz se acerca muy sigilosamente hacia Julián para contarle algo: “en mi pieza hay una pareja en pelotas”. Casi como Batman y Robin, Jesús y Julián entran a la pieza a sacarlos, están totalmente desnudos y tapados con un saco rojo que parece ser conocido. Justo cuando se les pide que se vayan de la pieza, un grito se escucha en el pasillo: NO!!!!!, si era Dani llorando por su saco el cual fue ocupado para tal común y característico ritual parejero veraniego. Los gritos empiezan, los surfistas se despiertan y las amenazas de un lado a otro no paran, el mejor repertorio de garabatos chilenos fue ocupado por nuestros supuestos héroes y por el otro lado palabrotas en inglés que hacían recordar la mejor película de negros de Spike Lee. Nuevamente todos a una pieza, un puro ventilador para cinco y mucho calor por la noche.
Para el otro día todo es disculpa y extraños saludos de dedos de surfistas, ya son nuestros amigos, podemos estar tranquilos, podemos quedarnos ahí sin ningún tipo de temor o desconfianza, el BACANAL de San Juan del Sur espera por nosotros.
Para los sureños esto es una especie de Pucón en febrero, para los nortinos es Reñaca en periodo de Festival y para Jairo solo es la fiesta más grande que se celebra en semana Santa. Mucho ruido por las calles, reggeton en todos los locales, bikinis y traje de baño son los uniformes para participar en esta fiesta y las marimbas se confunden con la transmisión de radios locales que se hacen desde la calle.
Todo es desorden a ratos, así que nos ubicamos en el sector mas alejado, a tomar sol, comer hasta que se nos salga el ombligo y recrear la vista (ellos y ellas también) de los bonitos modelos que se paseaban por las cálidas costas.
A pesar de estar lleno de discotecas, un especie de estadio llama la atención en plena playa. Nos acercamos y viene la gran noticia: INNER CIRCLE!!!!!! Nos arreglamos y nos fuimos a escuchar reggea, fue un momento único. Como si el mismo Bob Marley hubiese querido, no llevamos cámaras, solo fue una estación de amor y paz respirada esa noche. Sorpresas hubo muchas, una canción de Gondwana se toco en la noche interpretándola eufóricamente por nosotros tal como lo seria una de los Fiscales Ad-hok, si fueron tantas que hasta una entrevista televisiva fue dada por uno de nuestros compañeros… Esa noche fue realmente especial, no se si fue el reggea con sabor a coco o esta hermosa Nicaragua nos quería dar un momento de paz para volver a nuestra casa, no lo se, solo recuerdo el aura y los abrazos que una y otra vez nos dábamos entres mis queridos compañeros.
Ya al otro día de vuelta a casa, tomamos la ruta y llegamos… la casa esta igual, las camas donde las dejamos y las cerraduras un poco más apretadas. Nuevamente en San Rafael del Sur, nuestro querido San Payo, que a pesar de todas esas historias relatadas eres tu la única razón del estar aquí… gracias por volver a recibirnos…
8 comentarios:
Super bueno el Blog!!!!
Lo encuentro genial, se nota que tienen super buenas personas en Nicaragua.. escriben super estretenido (lastima que este articulo en particular no lo haya sido tanto). Solo tengo una critica...
queremos ver más fotos!!! necesitamos verlos más!!!
Pedimos más fotos!!!
que fome si todo es letra y más letra.
Soy Fans muy cercano, que vive muy cerca de todos ustedes..
SALUDOS JESUS... sacate más fotos poh!!!
Yo tambien estoy de acuerdo en esto...verlos es importante para los que estamos mas lejos aunque me gusto la redaccion de este viaje... es muy real... muchos saludos a todos por alla... es pecialemnte a mi amiga del alma...espero que en estos viajes te acuerdes que yo te acompaño en la mochila aunque sea...muchos abrazos a todos...Ale
Se ve que lo han pasado muy bien y han sabido aprovechar su tiempo libre en conocer otros lugares!!
Estoy de acuerdo con lo de las fotos ¡Sáquense mas cauros!! No hay nada mejor que verlos desde lejos para tenerlos mas presentes que nunca.
Como van sus proyectos?? Comenzando a caminar??
Saludos a todos, un amigo.
Que genial que hayan echo este viaje, entre tanto trabajo uno a veces descuida esos maravillosos parajes que Nicaragua nos puede entregar.
No dejó de darme nostalgia y traerme un monton de recuerdos a flote el ver esas fotos, pensar que hace algunos meses yo estuve parada en esos mismos rincones.
Mucha fuerza en todo su trabajo y sigan adelante.
Andrea.
Genial, Nicaragua esta llena de contrastantes sorpresas, ustedes han sido testigo de ello y gracias por compartirlas con nosotros a traves de este espacio, pero... y del objetivo fundamental de su estadía por alla en la tierra de Sandino? Los proyectos como van? Por que no nos cuentan algo de eso...
que proyectos???
yo vengo de vacaciones o no???
UN VIAJE MUY EMOCIONANTE...PERO ME CANSE TANTO LEER...SEÑORITA REDACTORA PA LA OTRA QUE VENGAN IMAGENES POR CADA HISTORIA,,OK?...JEJE...
OJALA HAGAN MUCHOS MAS VIAJES...Y QUE YO TE PUEDA ACOMPAÑAR EN ALGUNO...
MIL ABRAZOS AMIGUITAA MARINICAA!!
Te encuentro toda la razón amiga JUE, la redacción del viaje esta larga y fome.
QUEREMOS MAS FOTOS!!!
y menos letras!!!!
Si van a escribir en el blog, pasenselo a alguien entretenido... parece que el que escribe estudio algo FISICA o QUIMICA.. na que ver pa relatar tan lindo viaje.
JULIAN MEN
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